Origen de la obesidad

Obesidad causas

Origen y causas de la obesidad.

El origen de la obesidad es multifactorial y sus mecanismos etiopatogénicos no se conocen con exactitud. Sin embargo es bien sabido que el aumento de la ingesta calórica y la disminución del gasto energético son la principal causa de su aparición, esto sin olvidar que existen factores medioambientales, culturales y genéticos que afectan o predisponen su aparición.

1- La genética.

Diversas mutaciones en varios genes relacionados con la regulación del apetito y la saciedad se han descrito, identificando la obesidad monogénica, en la cual un único gen es responsable del origen de la misma como por ejemplo, el gen que codifica el receptor de la melanocortrina 4, la leptina o su propio receptor.

Por otro lado, existe también al menos 20 síndromes raros causados por defectos genéticos discretos o anormalidades cromosómicas, tanto autosómicas como ligadas al cromosoma X, que se caracterizan por un fenotipo obeso; cuatro de estos síndromes, entre los que se encuentran el de Prader Willi o el de Laurence-Moon-Bield, comparten disfunción hipotalámica, lo que indica que el sistema nervioso central está implicado en el origen de la obesidad.

Estos dos tipos de obesidad aportan un porcentaje muy bajo al total de la prevalencia de la obesidad. Ahora bien, a partir de análisis de segregación y de escaneo amplio del genoma humano se han obtenido evidencias que hacen pensar que en la obesidad intervienen varios genes, que en combinación con el medio ambiente, dan lugar a su aparición.

Entre los genes implicados en la etiología de la obesidad se encuentran genes que regulan la señal de hambre y saciedad, genes implicados en el crecimiento y diferenciación de los adipocitos, genes que participan en el metabolismo lipídico y de hidratos de carbono y genes implicados en el control del gasto energético.

2- Tejido adiposo.

El tejido adiposo no es solo un reservorio de energía en forma de grasa, sino que poseeactividad metabólica propia a través de la cual, en circunstancias normales, mantiene unequilibrio y una dinámica constante con los metabolismos de los hidratos de carbono y loslípidos.

Sin embargo, cuando un individuo ingiere más energía de la que gasta, aumenta depeso, y su tejido adiposo se expande.

Este aumento de grasa corporal provoca un deterioroen el funcionamiento del tejido y una pérdida del equilibrio; como consecuencia, comienzana producirse una serie de sustancias, con acciones fundamentalmente proinflamatorias, queprovocan alteraciones en el metabolismo, actuando tanto a nivel local como en otros órganosdistantes como el hígado o el músculo esquelético, con repercusiones negativas fundamentalmente para el funcionamiento del sistema cardiovascular.

3- Factores neuroendocrinos.

La ingesta de alimentos y nutrientes está regulada por mecanismos complejos donde intervienen el sistema nervioso central, neurotransmisores no hormonales, neuropéptidos y el sistema nervioso autónomo.

El centro de la saciedad es estimulado por dos sistemas: uno de respuesta rápida tras cada ingesta de corta duración y otro a largo plazo que actúa sobre el centro de la saciedad inhibiendo el apetito de manera más prolongada.

Hay alteraciones genéticas que modifican estos mecanismos, pero también se ha observado que un aumento o disminución en la ingesta de alimentos modifica en funcionamiento y las respuestas del centro de la saciedad.

4- Otros factores. Alimentación, actividad física y cambio en los hábitos de vida.

Entre los diversos factores que predisponen el desarrollo de la obesidad se encuentran el sexo, la edad, los hábitos alimentarios y los factores culturales, socioeconómicos, ambientales y psicológicos.

En las últimas décadas, los movimientos migratorios (en especial de las áreas rurales a las urbanas) y los cambios de estilos de vida, como por ejemplo, el aumento en el uso de medios de transporte, la disminución de la actividad física aunada al sedentarismo, el cambio en los patrones alimentarios a raíz de la disponibilidad de nuevos alimentos (generalmente con mayor densidad calórica) o alteraciones emocionales o psicológicas por el constante cambio en el ritmo de vida, son factores que afectan directamente al desarrollo de la obesidad.

Se ha observado que estos cambios en las sociedades han dado origen a lo que se conoce como un ambiente obesogénico, que no es más que un círculo vicioso que alimenta esta tendencia.

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Referencias bibliográficas:

Josune Olza Meneses y Ángel Gil Hernández

Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos «José Mataix» (Universidad de Granada)

https://dialnet.unirioja.es/

https://www.who.int/dietphysicalactivity/childhood/en/



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